El presidente socialista de la Diputación de Albacete defiende el programa impulsado por el Gobierno de García-Page y cofinanciado por la institución provincial que permitirá sacar adelante casi 160 proyectos en municipios y mancomunidades de la provincia, reeditando unas cifras que beneficiarán a 89 entidades locales
El secretario general del PSOE en la provincia y presidente de la Diputación de Albacete, Santi Cabañero, ha subrayado el impacto que la nueva edición del Plan de Apoyo Especial al Empleo de Castilla-La Mancha tendrá en la provincia, donde “89 entidades locales, entre municipios y mancomunidades, van a poder acceder” al programa para desarrollar “casi 160 proyectos” ligados a la contratación de personas desempleadas.
Cabañero ha recordado que la pasada edición llegó a “1253 familias”, lo que supone “al menos 1250 razones para volver a suscribir este acuerdo, este convenio”, al ofrecer a esas personas “una mayor seguridad, un mayor bienestar, una mayor esperanza de poder afrontar el futuro de una manera mejor” gracias a estos contratos, que además “permiten acceder al subsidio” y dan “una situación de seguridad a esa gente especialmente vulnerable”.
Se trata de una política pública que convierte en hechos el discurso de la igualdad de oportunidades y de la cohesión social, priorizando a quienes más lo necesitan y usando la acción de las instituciones para reducir brechas en el territorio. En ese contexto, Cabañero ha situado la firma del acuerdo en Toledo como una de esas fechas “que están en rojo en el calendario por la importancia que tiene lo que aquí suscribimos”, subrayando que el Plan de Empleo es una marca de identidad de los gobiernos socialistas en Castilla-La Mancha y en la Diputación de Albacete.
El dirigente socialista ha recordado, además, la trayectoria de este plan en la última década, impulsado claramente por el Gobierno socialista fruto del compromiso con el empleo y la protección social en los momentos más difíciles. “Es verdad que hace 10 años estábamos hablando de otra cosa, la situación económica era peor, las cifras de empleo eran peor, también las cifras de desempleo eran peor y las urgencias eran otras”, ha señalado, para poner en valor que, pese a la mejora económica, el PSOE mantiene estas políticas porque siguen siendo necesarias para quienes tienen más dificultades.
Defensa del plan pese a la mejora económica
Frente a los discursos que plantean recortar o dar por amortizado este tipo de programas, Cabañero ha defendido su plena vigencia, al asegurar que “pese a que la situación económica es mejor, es igual de necesario que entonces este plan”, ha enfatizado, advirtiendo de que “siempre hay gentes que tienen una especial vulnerabilidad en el mercado de trabajo y que necesitan de estos planes especiales”.
Cabañero ha incidido en que los contratos asociados al plan no solo ofrecen un alivio inmediato, sino que abren una vía de protección más estructural para las personas en situación de especial vulnerabilidad. “Estamos hablando de contratos que luego también permiten acceder al subsidio y, por tanto, da una situación de seguridad a esa gente especialmente vulnerable”, ha subrayado.
En esa línea, el programa funciona como un auténtico escudo social, coherente con los principios socialistas, al reforzar las redes de protección en el territorio y combinar oportunidad laboral, ingresos, cotización y acceso posterior a ayudas para quienes más lo necesitan.
Ayuntamientos y medio rural: cohesión territorial
Como representante del municipalismo, Cabañero ha querido poner el foco en las consecuencias directas que el plan tiene sobre el día a día de los ayuntamientos, muy especialmente en el medio rural, donde el PSOE ha hecho de la lucha contra la despoblación una de sus banderas. “Como representante de administración local, no quiero dejar de señalar también la parte de los ayuntamientos, lo importante que es para los municipios de la región, para los de mi provincia, por supuesto, el poder contar con estos planes”, ha recalcado.
Ha explicado que, gracias a estas contrataciones, muchos consistorios pueden reforzar servicios básicos que, de otra forma, serían inasumibles por falta de recursos propios, lo que se traduce en más igualdad entre quienes viven en la ciudad y quienes viven en los pueblos.
El nuevo Pacto se firmó este martes en el Palacio de Fuensalida (Toledo) junto a los presidentes de las cinco diputaciones provinciales de Castilla-La Mancha. El programa está dotado con unos 63,8 millones de euros a nivel regional y la Diputación de Albacete moviliza casi 12 millones de euros.



